Mi primer experiencia en el Proyecto 333 = CONCIENCIA

Imagen by Chahad

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Hoy se termina Junio y con él mi primera experiencia en el Proyecto 333.

Es una buena oportunidad para hacerme un espacio, reflexionar sobre estos tres primeros meses y compartir los aprendizajes realizados hasta ahora.

Lo primero que me trajo el P333 es conciencia. Si, conciencia.

Conciencia sobre el hábito de retener

No me quedó otra que mirar con los ojos bien abiertos y de frente uno de mis grandes problemas: retener y guardar prolijamente. Así que cuando vacié el armario y me puse a armar las pilas me encanta – no lo sé – se va, me encontré con la enorme cantidad de prendas, zapatos, carteras, etc. que guardaba y, en algunos casos, que sigo guardando / reteniendo.

Confío que con la práctica sostenida fortaleceré el músculo de soltar y dejar ir.

Conciencia sobre la relación entre la vida que llevo y las prendas que tengo

Por primera vez me encontré observando el tipo de vida que llevo y analizando qué necesito para estar cómoda y sentirme bien en esta vida. Por ejemplo, paso la mayor parte del tiempo trabajando en casa. La mitad de ese tiempo en reuniones con emprendedores y la otra mitad produciendo, escribiendo y editando sola.

Dicho así, parece obvio que la mayor cantidad de prendas debería responder a estas actividades y no a las 2 esporádicas reuniones que tengo cada tanto en una empresa. Sin embargo, mi armario no reflejaba esta obviedad. Esto es algo que ya estoy cambiando, alineando, ajustando.

Conciencia sobre mis hábitos en el vestir

También me di cuenta que guardo muchas prendas para supuestas ocasiones especiales y cuando estas ocasiones llegan, me visto con lo de siempre por pura comodidad y, a veces, por desidia. Así que decidí usar esas prendas para toda ocasión.

Trabajando sobre este tema, de pronto recordé las grandes peleas con mi madre porque, por ejemplo,  se me ocurría usar un día de semana y para ir a mi clase de inglés, el tapado que, según ella, era sólo para salir.

En fin… el retener se extiende también a los recuerdos, hábitos antiguos y heredados que ya dejaron de servir. ¡Aquí también tengo que ejercitar el soltar!

Conciencia sobre mis hábitos de compra y consumo

Empecé en abril con 33 prendas pero confieso que termino Junio con varias más y no sé si están todas justificadas.

Cuando armé mi lista de otoño, incluí las prendas que estaban en muy buenas condiciones, me gustaran o no. Primero me di cuenta que no me encantaba todo lo que quedaba a mi vista. Entonces negocié conmigo misma: me propuse usarlas una vez probando una combinación diferente y ver qué me pasaba. Si seguía sin gustarme, entonces salían del ropero.

Lentamente y con esfuerzo estoy dejando entrar estas preguntas a mi vida: ¿Por qué tengo que usar algo que no me gusta? ¿Para qué lo hago? ¿Para qué conservarlo?

El por qué remite siempre a la historia y al pasado, el para qué me trae al presente y conduce hacia delante. Si me hago estas preguntas con amor y de manera sostenida, no hay argumentos que las resistan.

Así que saqué, cambié, agregué, compré, etc. Sólo que esta vez fue con más conciencia, con atención y con la voluntad de conocerme en este nuevo movimiento para ir acercándome a mi número y a mi forma.

Conciencia sobre la importancia de la paciencia en los procesos

Me doy cuenta que no puedo hacer semejante cambio de golpe y de una sola vez. Pasado el primer mes del P333 decidí tomármelo con más calma y ser paciente conmigo misma. Tomé esta primera experiencia como la oportunidad para entrar en una nueva frecuencia de vida.

Si estoy dispuesta a explorar el camino del medio y una vida más sencilla, entonces me lo tendré que tomar con calma.

Me he propuesto tomar cada temporada del P333 como una nueva oportunidad para seguir aprendiendo a vivir con menos cosas y también para seguir conociéndome desde esta nueva perspectiva: ver qué me pasa con cada selección, explicitar mis creencias sobre el vestir y el consumo en general, encontrar la medida justa para sentirme cómoda, contenta y linda siendo responsable y sincera.

Conciencia sobre la necesidad de apoyo

Participar del P333 también me ha ayudado a conocer el entorno en el que me muevo. Al contar entusiasmada sobre el Proyecto y mi intención de vivir con menos cosas, apenas unas pocas personas me apoyaron sinceramente [pero no se han sumado por ahora].

Me doy cuenta que sola es bastante difícil sostener este proceso, así la próxima lista de 33 Invierno 2013 la haré con la valiosa ayuda del microcurso Vestir con menos cosas, que recomiendo totalmente!

¡Muchas gracias Proyecto 333 por tantos aprendizajes!

¡Muy buen P333 invierno Hemisferio Sur y verano Hemisferio Norte!

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